Ir al contenido principal

Amazon: la odisea del principiante; dudas a la hora de publicar tu Ebook.



      ¡Hola, holaaa!

Aquí me tenéis de nuevo dando la tabarra. Hoy os traigo algunas recomendaciones para los autores noveles; en definitiva, estoy compartiendo consejos para mí misma -no, si ya decía yo que acabaría mal de la cabeza con tanto personaje-. En efecto, yo también soy escritora -al menos me considero un proyecto de escritora- y asimismo tendré que darme cabezazos con el PC cuando termine mi novela que, por cierto, aun está metida en el horno, haciéndose poco a poco, con la ayuda de mi profesora y gran novelista, Érika Gael. De paso aprovecho para animaros a que compréis sus libros, son maravillosos y tiene una pluma que ya quisieran muchas grandes de este país. Dicho esto, paso a dejar unos mini-consejillos de qué hacer cuando terminas de escribir tu borrador.

Veréis, cuando después de largos meses acabas tu manuscrito -eso es en mi caso- crees que con poner la palabra fin  viene un hada mágica con la varita y te lo pone to chulo. ¡Ni de coña! Lo que acabas de hacer es empezar con otro arduo proceso: me refiero a  la corrección  y la edición del mismo.

 Bien, tienes dos alternativas: o enviarlo  a una editorial -y con suerte te lo dejan preparado y pulido para la venta- o bien autopublicar -más trabajo, pero, económicamente, a la larga te compensa-. Tanto si apuestas por una u otra opción, al final, tendrás que  culturizarte  y adentrarte en el mundo de las publicaciones: ISBN, derechos de autor, royalties... Te esperan horas y horas de documentación. Así que, si te animas  a autopublicar, no digas que no te lo advertí -el que avisa no es traidor-. De todas formas, si optas por la primera alternativa, tampoco te creas que será un paseo por las nubes que acepten tu manuscrito. No me gusta mentir y,  ante todo, tenemos que ser realistas y aceptar que  en el mercado narrativo hay muchas obras de muy buena calidad. ¡Para que vamos a  negarlo! Los rechazos están a la orden del día;).

 En el caso de la autopublicación, yo escogería a Amazon. No quiero decir  con esta afirmación, tan tajante, que sea mejor o peor que otras empresas, como es el caso de Bubok, pero, sin dudarlo, yo no me la jugaría. Lo que más me convence de Amazon es que llega a un mayor número de lectores -así es, es la puta ama del mercado-, aunque eso es, como todo en esta vida, cuestión de gustos.

Si os decidís por Amazon, lo primero que debéis hacer es inscribiros a Amazon kdp.En el caso de que queráis publicarlo en versión papel, Amazon, asimismo, te da la opción de CREATE SPACE

En cuanto a la promoción del libro  sería conveniente que os crearais un Booktrailer de vuestra historia. Podéis  utilizar un programa  móvil,una simple App. Tenéis miles de opciones para editar vídeos mediante fotos, texto y música... En fin, a modo de resumen eso es lo que yo haría, aunque, en todo momento, he supuesto  que lo que has escrito ha sido una novela y no tiene por qué ser así , lo mismo  es un libro de cocina o un cuento infantil, en ese caso tendrás que valorar cómo hacer la publicidad del mismo.  

Cada libro lleva aparejado su propio marketing. Reconozco que este artículo está enfocado de cara a una novela romántica contemporánea. ¿Por qué será?
  
          ¡Ya sabéis! No solo debéis escribir, sino que lo peor está al acabar.


 












Comentarios

Entradas populares de este blog

Pies descalzos

                        A ins, ¡ojalá estuviera ahora mismo en esa playa…!   Como se observa en la foto, qu é bien nos sentimos cuando la arena roza nuestros pies, ¡qué gustito da! Sobre todo,cuando te hundes dentro de ella mientras aprovechamos sus beneficios naturales, como es el caso de la exfoliación. Pero claro, eso sería en el hipotético caso de que no seas una persona arecnafóbica -señores un poco de imaginación-. En fin, supongamos que no lo somos. Supongamos que a todos nos encanta bañarnos en arena  -seguro que no sabéis por dónde voy, no os preocupéis, enseguida os lo explico-.    Veréis, solo os diré que entre pies descalzos anda el juego. Antes que nada, quiero quiero dejar claro que no soy una experta en psicología, sino más bien una simple aficionada de la vida que ha aprendido a sobrevivir sin ayuda del gran surtido de antidepresivos, ni de b...

¡Yo también soy ikeniana!

          ¡ A y, cuánto tiempo sin escribir por aquí! ¿Me habéis echado de menos? -vamos, tampoco es que sea la típica  bloguera  que actualiza cada segundo, pero reconozco que si me mentís, me hace ilu-.   Bueno, en primer lugar quiero decir que no me gusta someterme a un patrón a la hora de publicar artículos, pues escribo lo que me apetece y, lo más importante, cuando me apetece, ya que soy partidaria de  no obligar  a trabajar a mis musas a contrarreloj y lo último que quiero es tener  un  blog  para estar más presionada -¡más nooooh, por favor!-. Por eso mismo prefiero soltarme la melena y para una vez que puedo  sumergirme en el caos y en el descontrol, lo voy a hacer (¡qué guay!).    En fin, después de daros mi explicación de por qué publico temas que aparentemente no tienen nada que ver...