A ins, ¡ojalá estuviera ahora mismo en esa playa…! Como se observa en la foto, qu é bien nos sentimos cuando la arena roza nuestros pies, ¡qué gustito da! Sobre todo,cuando te hundes dentro de ella mientras aprovechamos sus beneficios naturales, como es el caso de la exfoliación. Pero claro, eso sería en el hipotético caso de que no seas una persona arecnafóbica -señores un poco de imaginación-. En fin, supongamos que no lo somos. Supongamos que a todos nos encanta bañarnos en arena -seguro que no sabéis por dónde voy, no os preocupéis, enseguida os lo explico-. Veréis, solo os diré que entre pies descalzos anda el juego. Antes que nada, quiero quiero dejar claro que no soy una experta en psicología, sino más bien una simple aficionada de la vida que ha aprendido a sobrevivir sin ayuda del gran surtido de antidepresivos, ni de b...
Consejos para autores noveles, recomendaciones de novelas románticas y reflexiones cortitas sobre la vida